El aumento del coste de la energía y la presión regulatoria en materia de sostenibilidad están llevando a los fabricantes a replantearse sus procesos industriales. En sectores como el metalúrgico, la fabricación y procesado de plásticos y caucho, maquinaria y equipos o el transporte (automoción, ferroviario y aeronáutico), la limpieza de piezas industriales sigue siendo un proceso crítico… y a menudo energéticamente ineficiente.
Uno de los grandes mitos del sector es que una mayor temperatura garantiza una mejor limpieza de piezas. En Safetykleen hemos demostrado que no es así.
Gracias a nuestra solución de limpieza de piezas a baja temperatura, es posible obtener el mismo rendimiento de desengrase a 35 °C que el que tradicionalmente se consigue a 65 °C, reduciendo consumo energético, emisiones y riesgos operativos sin comprometer la calidad.
En muchas industrias es habitual asociar la limpieza eficaz de piezas con un temperatura del agua especialmente elevada. Sin embargo, nuestros ensayos en laboratorio y pruebas en cliente han demostrado que la limpieza de piezas industriales a tan solo 35 °C puede ser igual de eficaz que a 65 °C cuando se utiliza la química adecuada.
Nuestra solución Kleen35™ ofrece un rendimiento óptimo incluso en:
El principio es el mismo que en el lavado textil: los avances en formulación química permiten reducir la temperatura sin perder eficacia.
La limpieza de piezas sigue el principio ‘TACT’: Temperatura – Acción – Química – Tiempo.
Hasta ahora, siempre se ha pensado que reducir la temperatura de lavado, implicaba necesariamente, aumentar el tiempo de duración del mismo. Con Kleen35™ todo cambia.
Tanto en las máquinas automáticas como en las de sistema manual hemos conseguido:
Además, este nuevo modo de limpieza a baja temperatura optimiza el proceso en tres puntos:
Todos estos beneficios, en procesos industriales continuos, aportan un impacto del ahorro energético de manera considerable.
El uso de una lavadora automática de piezas industriales de tamaño medio durante un año puede suponer¹:
Comprobamos así que, en sectores donde el uso de sistemas de limpieza es intensivo, el impacto se multiplica.
Si el 90 % de los clientes adoptaran la limpieza a 35 °C, el ahorro anual² sería de:
En aquellos sectores industriales que requieren altos estándares de seguridad y sostenibilidad el uso de disolventes agresivos y COV es cada vez más cuestionado.
Kleen35™ se convierte en la solución clave para este sector, ¿por qué? Porque nuestro nuevo producto cuenta con las siguientes características:
Hemos probado Kleen35TM en múltiples tipologías de piezas y el resultado ha sido el mismo que con un lavado a altas temperaturas. Hemos realizado pruebas en diferentes sectores:
En cada caso, los resultados de las pruebas con Kleen35TM demuestran:
La limpieza de piezas a baja temperatura ya no es una alternativa, sino una ventaja competitiva para fabricantes que buscan reducir costes, mejorar la seguridad y avanzar en sostenibilidad sin renunciar a la calidad.
FUENTES:
1. Basado en la lavadora automática de piezas de tamaño medio M315 de Safetykleen, funcionando 5 días a la semana, 52 semanas al año. La información se basa en pruebas de laboratorio y debe utilizarse únicamente como referencia orientativa
2. Basado en que el 90 % de nuestros clientes adopten la limpieza de piezas a baja temperatura con Kleen35™ en todas las máquinas Manual, Jetkleen, Automatic y Sonickleen.
La principal diferencia es la reducción de la temperatura de trabajo, que permite disminuir el consumo energético y mejorar la seguridad operativa. A diferencia de los sistemas tradicionales, la limpieza a baja temperatura se apoya en formulaciones químicas avanzadas para mantener la eficacia sin necesidad de calor elevado.
En procesos industriales continuos, la limpieza a baja temperatura contribuye a una operación más estable, con menor generación de vapor, menor estrés térmico en equipos y mayor confort para los operarios. Esto resulta especialmente beneficioso en plantas con uso frecuente de lavadoras de piezas. Trabajar a temperaturas más bajas reduce la exposición al vapor y al calor, disminuyendo el riesgo de quemaduras y mejorando la ergonomía. Esto contribuye a entornos de trabajo más seguros y confortables en instalaciones industriales.
Este tipo de limpieza permite eliminar aceites industriales, grasas, emulsiones y contaminantes habituales en procesos de mecanizado, fabricación y mantenimiento, incluso en piezas con geometrías complejas o zonas de difícil acceso.
La forma más eficaz es realizar una validación práctica del proceso con piezas reales, evaluando el nivel de limpieza, el acabado y la integración en la operativa diaria antes de su implantación definitiva.